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Historias · Actores y TV

Mr. Famous, el yorkshire de Audrey Hepburn que cambió la historia de las razas de moda

La historia real de Mr. Famous, el yorkshire terrier de Audrey Hepburn, su cameo en Funny Face, su muerte trágica y cómo la actriz lanzó la moda mundial del perro de bolso.

Retrato de Audrey Hepburn
Foto: Bud Fraker (1916-2002) [1] · Public domain vía Wikimedia Commons.

A finales de los años 50, el yorkshire terrier era una raza decente pero discreta, conocida sobre todo en Inglaterra y entre criadores especializados. Diez años después, era el perro de bolso por excelencia del mundo del cine, las pasarelas y los hoteles de cinco estrellas. Entre medias hay una sola foto repetida miles de veces: Audrey Hepburn caminando por París, Roma o Beverly Hills con un yorkshire diminuto al brazo. Ese perro se llamaba Mr. Famous.

Quién era Mr. Famous

Mr. Famous fue el primer yorkshire terrier de Audrey Hepburn, regalo de Mel Ferrer, su entonces marido. Llegó a su vida hacia mediados de los años 50 y se convirtió, casi de inmediato, en su sombra portátil. Aparecía con ella en sesiones de fotos, en revistas, en aviones (cuando todavía se podía viajar con perros en cabina sin pasaporte) y en rodajes.

Su salto al cine ocurrió en Funny Face (1957), una de las películas más visualmente influyentes de la historia de la moda en Hollywood, dirigida por Stanley Donen y con vestuario diseñado por Hubert de Givenchy. Mr. Famous aparece en una escena conocida hoy como el "plano Anna Karenina": el perro va metido en una cesta junto a la actriz. Su cameo dura segundos, pero la imagen recorrió el planeta.

El accidente: Wilshire Boulevard, 1961

La historia de Mr. Famous termina mal, como ocurre con muchos perros pequeños sin entrenamiento de calle. En 1961, durante el rodaje de The Children's Hour (estrenada en España como La calumnia), la familia Hepburn-Ferrer residía en una casa alquilada cerca de Sunset Boulevard, en Los Ángeles. Mr. Famous se escapó por una puerta entreabierta, corrió hacia la calle y fue atropellado en Wilshire Boulevard. Hepburn no llegó a tiempo para evitarlo. Solo escuchó el frenazo y el sonido del impacto.

Las biografías más rigurosas sitúan el accidente alrededor de ese año, aunque hay cierta discusión sobre la fecha exacta entre archivos contemporáneos y biografías posteriores. Lo que está claro es que la actriz pasó semanas en una tristeza profunda. Algunos colaboradores cercanos hablan abiertamente de una pequeña depresión, especialmente difícil porque coincidía con un periodo personal complicado.

Assam of Assam y el segundo yorkie

Para intentar reconfortarla, Mel Ferrer le regaló otro yorkshire terrier al poco tiempo: Assam of Assam, también llamado familiarmente Sam. Las fotos de Hepburn paseando por Roma durante el rodaje de My Fair Lady (1964) o, más adelante, en los años 70 y 80, son habitualmente con Sam o con un jack russell terrier que también formó parte de la troupe canina.

Hepburn no sustituyó a Mr. Famous por Assam de un día para otro. Las personas que la conocían entonces describen un periodo de duelo real, en el que el nuevo cachorro tardó tiempo en ganarse el sitio del anterior. Algo que cualquiera que haya perdido un perro reconocerá inmediatamente.

Cómo Hepburn lanzó la moda mundial del yorkshire

El yorkshire terrier existía desde mediados del siglo XIX en el norte de Inglaterra. Originalmente era un perro de trabajo: se utilizaba para cazar ratas en los molinos textiles del condado de Yorkshire. Pequeño, valiente y con un olfato decente, era exactamente lo que las fábricas necesitaban.

Cuando Audrey Hepburn empezó a salir en revistas con un yorkie diminuto y peinado, la raza se convirtió en otra cosa. Pasó de ratonera obrera a icono de glamour internacional en menos de una década. El American Kennel Club registró un aumento sostenido de inscripciones de yorkshire terrier desde finales de los 50, y a partir de los 70 entró sin esfuerzo en los rankings de las razas más populares del mundo.

Ese fenómeno tiene un nombre técnico: "efecto celebridad". Se ha documentado con dálmatas (tras 101 dálmatas), con chihuahuas (tras Paris Hilton), con huskies (tras Juego de Tronos) y, antes que todos ellos, con yorkshires gracias a Hepburn. La lectura no es solo nostálgica; funciona como una advertencia.

El yorkshire terrier: ficha rápida

Si Mr. Famous te ha tentado, conviene saber dónde te metes antes de adoptar.

  • FCI: grupo 3 (terriers), sección 4 (terriers de compañía).
  • Tamaño: muy pequeño, normalmente entre 2 y 3,2 kg.
  • Esperanza de vida: 12–16 años, alta para un perro de raza.
  • Carácter: alerta, valiente (a veces excesivamente), apegado a su persona principal. Puede ser ladrador si no se educa.
  • Cuidados de pelaje: el clásico pelaje largo y sedoso exige cepillado diario. La mayoría de los dueños optan por cortes "de compañía" más cortos y manejables.
  • Salud: predisposición a luxación de rótula, problemas dentales (típico de razas pequeñas), colapso traqueal y problemas hepáticos hereditarios (shunt portosistémico).
  • Lo que no es: un peluche. Pese a su tamaño, es un terrier con genes de cazador. Necesita estimulación, paseos diarios y educación seria.

En resumen

Mr. Famous vivió unos cinco años. En ese tiempo apareció en una película icónica, recorrió tres continentes con una de las actrices más fotografiadas del siglo XX y, sin proponérselo, transformó la trayectoria comercial de una raza entera. A su muerte, Hepburn lo lloró como lo lloraría cualquier persona normal. Lo extraordinario que un perro tan pequeño dejara una huella tan grande, no es eso.


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