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El malinois de 20.000 € del Dibu Martínez: cuando un perro es también un sistema de seguridad
El portero argentino compró un pastor belga malinois por 20.000 euros para proteger su casa en Birmingham. Qué es esta raza, por qué cuesta tanto y qué implicaciones tiene adoptarla.

A finales de 2022, cuando Emiliano Martínez todavía olía a campeón del mundo, los tabloides británicos descubrieron que el portero del Aston Villa había gastado 20.000 euros en un perro. La noticia salió en el Daily Star, se viralizó en Argentina, generó debate en redes y obligó al propio Dibu a explicar públicamente por qué un perro puede costar más que un coche utilitario. Esta es la historia, y también una mirada honesta a la raza que está detrás: el pastor belga malinois.
Quién es Dibu y qué hace en Birmingham
Emiliano "Dibu" Martínez (Mar del Plata, 1992) es portero del Aston Villa y de la selección argentina. Tras ganar el Mundial de Qatar 2022, su perfil mediático global se disparó. Vive en una zona residencial de Birmingham (West Midlands, Inglaterra) con su familia. Como muchos jugadores de la Premier League, gestiona una vida con visibilidad pública alta y, en consecuencia, riesgos asociados a esa visibilidad.
A inicios de 2023, fuentes próximas al portero confirmaron a la prensa británica la compra de un pastor belga malinois para reforzar la seguridad del domicilio. El precio, alrededor de 20.000 € (unos 18 millones de pesos argentinos en aquel momento), no incluye solo el animal: incluye el adiestramiento previo. Esa precisión es clave para entender la cifra.
Por qué un malinois cuesta lo que cuesta
Un cachorro de pastor belga malinois "estándar" para vida familiar ronda en Europa los 1.500–3.000 euros según el criador. El salto a 10.000–25.000+ euros se explica por una cosa concreta: el adiestramiento profesional certificado para protección, normalmente con varios meses de trabajo continuado con un experto y, en ocasiones, con experiencia previa en unidades de seguridad. Lo que paga el comprador no es solo el perro; abona el perro más cientos de horas de entrenamiento especializado.
Eso ayuda a entender por qué el malinois es la raza preferida por:
- El Servicio Aéreo Especial británico (SAS).
- Los Navy SEAL estadounidenses, donde se hizo famoso el malinois Cairo, que participó en la operación contra Bin Laden en 2011.
- Unidades antiterroristas de Francia (RAID, GIGN), España (GEO) y muchos otros países.
Sus cualidades: velocidad, resistencia, instinto de presa controlado, capacidad de aprendizaje y un nivel de energía que sería problema en cualquier hogar urbano normal pero que se convierte en virtud cuando el adiestramiento aprovecha ese motor.
Lo que dijo el Dibu
Tras la polémica, el propio Emiliano Martínez explicó la decisión en entrevistas: buscaba protección real para su familia en una casa expuesta, prefería un disuasorio vivo y entrenado a sistemas electrónicos solos, y consideraba que la inversión estaba justificada por el resultado. No es un argumento absurdo: en Reino Unido y otros países europeos, los robos en domicilios de futbolistas durante partidos fuera son un fenómeno documentado. Los ladrones saben exactamente cuándo los dueños no están en casa.
A esto se sumó un detalle que muchos pasaron por alto: tener un malinois entrenado no implica que el perro sea agresivo de forma indiscriminada con la familia. Un malinois bien adiestrado distingue perfectamente entre miembros del hogar, visitantes habituales y desconocidos hostiles. La caricatura del "perro arma" suele venir de quien no ha visto trabajar a uno con buen guía.
La raza, sin maquillaje: ficha del pastor belga malinois
El malinois es una de las cuatro variedades del pastor belga (junto con el groenendael, el tervueren y el laekenois). Ficha rápida:
- FCI: grupo 1, sección 1 (perros de pastor).
- Origen: Bélgica, región de Malinas (de ahí el nombre).
- Tamaño: machos 62–66 cm a la cruz, 25–30 kg; hembras algo menos.
- Aspecto: cuerpo atlético, manto corto, color leonado con máscara negra.
- Carácter: muy inteligente, energía altísima, vínculo intenso con un único guía principal, instinto de protección elevado pero no aleatorio.
- Esperanza de vida: 12–14 años, buena para una raza de tamaño medio-grande.
- Salud: predisposición a displasia de cadera, problemas oculares (atrofia progresiva de retina) y, en líneas de trabajo, lesiones articulares por sobreuso. Salud razonablemente buena si la cría es responsable.
Lo que conviene tener clarísimo antes de pensar en un malinois
Si el caso del Dibu te ha llamado la atención, antes de cualquier decisión:
- No es un perro para vivir en piso sin trabajo. Ni siquiera para casa con jardín si nadie le va a dar un trabajo mental y físico real. Un malinois aburrido destroza puertas, marcos y muebles. No es metáfora.
- El adiestramiento de protección es para profesionales. Intentar formar a un malinois en casa sin experiencia previa es la receta perfecta para crear un perro inestable y peligroso. El guía tiene que estar formado, no solo el perro.
- Demanda física y mental enorme. Mínimo dos horas diarias de ejercicio intenso. Mínimo. Mejor con sesiones de trabajo (obediencia avanzada, agility, mordida deportiva, búsqueda) que con simples paseos.
- No es buena opción como primer perro. Una persona sin experiencia previa con razas de pastor o trabajo está mejor con un labrador, un golden o un mestizo equilibrado.
- Legislación. En España, el malinois no está incluido en el catálogo nacional de PPP (Perros Potencialmente Peligrosos), pero algunas comunidades autónomas y municipios sí lo regulan o lo han propuesto. Antes de adoptar, consulta la normativa local.
La pregunta incómoda: ¿es ético comprar un perro como "sistema de seguridad"?
El debate que generó la noticia del Dibu sigue vivo. Hay dos posturas defendibles:
- A favor: un perro entrenado para protección, cuando se cuida y se respeta, vive vidas largas, sanas y con un trabajo que coincide con sus instintos naturales. No es maltrato; es funcionalidad.
- En contra: convertir al perro en infraestructura defensiva desplaza el foco de su bienestar emocional y normaliza un vínculo más utilitario que afectivo. Hay quien sostiene que un perro de protección bien tratado vive mejor que muchos perros "de salón" obesos y aburridos. La realidad probablemente esté en medio.
La parte importante es que el malinois del Dibu, por lo que ha trascendido, vive con la familia, no encadenado en un patio. Es protección sí, pero también compañía. Si esa coexistencia se cumple, la crítica pierde gran parte de su fuerza.
En resumen
El malinois del Dibu Martínez es, simultáneamente, un compañero familiar, un perro de trabajo y un titular de tabloide. Veinte mil euros parecen una barbaridad hasta que se entiende que los meses de adiestramiento profesional que vienen con él, no es el animal lo que se paga. Lo que sigue siendo intransferible es la responsabilidad del dueño: un malinois exige tanto que solo perfiles muy concretos pueden mantenerlo bien. El Dibu, con personal de apoyo y tiempo dedicado, encaja. La inmensa mayoría de nosotros, no.
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