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Brutus y Hobbs, los bulldogs franceses de Dwayne Johnson La Roca
Dwayne Johnson tuvo dos cachorros de bulldog francés, Brutus y Hobbs. Brutus murió en 2015 tras comer una seta tóxica en el jardín. Su historia es una lección de seguridad para cualquier dueño.
Dwayne Johnson, La Roca, es uno de los hombres más fuertes de Hollywood: dos metros menos un par de dedos, exluchador de la WWE y protagonista de medio catálogo de taquillazos de acción. En 2015 publicó en redes sociales un mensaje que lo mostraba de la manera más vulnerable posible, llorando por la muerte de un cachorro de bulldog francés llamado Brutus. Detrás de esa publicación hay una historia que mezcla dos cosas: el cariño de un famoso por una raza diminuta y una advertencia sanitaria que vale para cualquier dueño de perro.
Dos cachorros: Brutus y Hobbs
Johnson tenía dos bulldogs franceses cachorros, hermanos, llamados Brutus y Hobbs. El segundo nombre es un guiño a su propio personaje, Luke Hobbs, de la saga Fast & Furious. Eran dos cachorros que se criaban juntos y jugaban en el jardín de la casa del actor.
En septiembre de 2015 ocurrió un primer susto: Johnson contó que tuvo que rescatar a Brutus de su piscina, porque el cachorro se había caído al agua y no sabía nadar. Es un detalle relevante para cualquiera que se plantee esta raza, porque el bulldog francés es uno de los peores nadadores del mundo canino. Su cuerpo compacto, su cabeza grande y pesada y su musculatura densa lo hunden con facilidad, así que una piscina sin valla o sin rampa de salida es un peligro real.
La seta que mató a Brutus
Pocas semanas después de aquel rescate, el 29 de septiembre de 2015, Brutus murió. Mientras jugaba en el exterior con su hermano Hobbs, comió una seta tóxica del jardín. Según el relato de Johnson, el veneno destruyó con rapidez el hígado y el sistema inmunitario del cachorro hasta un punto sin retorno, y la familia tomó la decisión de desconectarlo del soporte vital.
Johnson aprovechó su enorme audiencia para lanzar una advertencia concreta a otros dueños: hay que vigilar las setas en jardines, parques y cualquier sitio donde jueguen los perros, porque lo que parece inofensivo puede ser mortal para un animal pequeño. Esa frase, viniendo de alguien con decenas de millones de seguidores, hizo más por la concienciación sobre setas tóxicas que muchas campañas veterinarias.
Por qué una seta puede matar a un perro en horas
El caso de Brutus encaja con un patrón que el control de intoxicaciones de la ASPCA describe bien. No todas las setas silvestres son peligrosas, pero algunas especies del género Amanita, como la Amanita phalloides (la "oronja verde" o "death cap"), contienen amatoxinas capaces de provocar un fallo hepático agudo. Una sola seta puede llevar dosis letal para un perro pequeño.
Lo más traicionero es el calendario de los síntomas. Tras la ingestión puede haber un periodo aparentemente tranquilo de entre 6 y 12 horas antes de que aparezcan los primeros signos digestivos (vómitos, diarrea, decaimiento), según la ASPCA. Para cuando el dueño se alarma, las toxinas ya están dañando el hígado, y la muerte puede llegar en uno o dos días en los casos graves. Un cachorro de pocos kilos, como Brutus, tiene mucho menos margen que un perro adulto grande.
Qué hacer si sospechas que tu perro ha comido una seta:
- No esperes a que aparezcan síntomas. El periodo sin signos no significa que no haya envenenamiento.
- Acude al veterinario de urgencias de inmediato. El tiempo es el factor que más pesa en el pronóstico.
- Si puedes, fotografía o guarda un trozo de la seta en una bolsa de papel para ayudar a identificar la especie.
- Revisa el jardín tras las lluvias. Las setas brotan rápido en zonas húmedas, sombrías y con materia orgánica en descomposición.
- Ante la duda, llama a un servicio de toxicología veterinaria antes de intentar nada por tu cuenta.
El bulldog francés: una raza diminuta con un manual de instrucciones largo
Brutus y Hobbs pertenecían a una de las razas más populares del planeta. El American Kennel Club sitúa al bulldog francés en el primer puesto de popularidad en Estados Unidos desde 2022, por delante del labrador. Su éxito se explica por su tamaño de piso, sus orejas de murciélago y un carácter descrito por el AKC como juguetón, despierto y adaptable. La FCI lo clasifica en el Grupo 9 (perros de compañía), Sección 11 (molosoides de talla pequeña), con el estándar número 101.
Los datos de la raza, en cifras:
- Peso: según el estándar FCI, entre 8 y 14 kg en buenas condiciones. El AKC fija el tope en torno a 13 kg (28 libras).
- Esperanza de vida: aproximadamente 10-12 años.
- Aspecto: cuerpo robusto y compacto, pelo corto, hocico chato, cola corta de nacimiento y las características orejas erguidas.
- Carácter: sociable, apegado a la familia, poco ladrador, pensado como perro de compañía urbano.
El bulldog francés es un perro encantador con una salud frágil que conviene conocer antes de comprarlo.
El problema de respirar: la cara chata pasa factura
El bulldog francés es una raza braquicéfala, es decir, de cráneo y hocico muy acortados. Esa cara aplastada que tanto gusta es el resultado de una selección humana que comprimió las estructuras del cráneo sin reducir igual los tejidos blandos del interior. El resultado es lo que la literatura veterinaria llama síndrome braquicéfalo obstructivo de las vías respiratorias (BOAS por sus siglas en inglés): fosas nasales estrechas, paladar blando alargado y vías aéreas obstruidas que dificultan la respiración.
Esto tiene una consecuencia directa en el día a día. Los perros se refrescan principalmente jadeando, y un braquicéfalo jadea peor porque tiene menos superficie respiratoria útil. El MSD Veterinary Manual advierte de que las razas braquicéfalas son especialmente vulnerables al golpe de calor, porque su anatomía les impide disipar el calor con eficacia. Un día caluroso, un paseo largo a mediodía o un coche cerrado pueden ser letales para un Frenchie mucho antes que para un perro de hocico largo.
Pautas básicas de cuidado para esta raza:
- Evita el ejercicio intenso con calor. Pasea a primera hora o al anochecer en verano y vigila el jadeo excesivo.
- Nunca dejes a un bulldog francés en un coche cerrado, ni con las ventanas entreabiertas.
- Controla el peso. El sobrepeso empeora la respiración y agrava el síndrome braquicéfalo.
- Vigila la piscina y el agua. Es un mal nadador; usa chaleco salvavidas si va a estar cerca del agua.
- Acude al veterinario si ronca mucho, se ahoga al excitarse o tolera mal el ejercicio: son signos de BOAS que a veces requieren cirugía correctora.
Lo que deja la historia de Brutus
Hobbs, el hermano superviviente, siguió acompañando a Johnson durante años, hasta morir en febrero de 2025. Johnson ha tenido con el tiempo más bulldogs franceses y otros perros. Pero el episodio de Brutus quedó como uno de esos momentos en los que un famoso usa su altavoz para algo útil: recordar que un jardín aparentemente seguro puede esconder un veneno mortal.
La doble lección es sencilla. Primero, las setas silvestres son un riesgo real y poco conocido para los perros, y ante la sospecha de ingestión el único plan correcto es el veterinario de urgencias sin demora. Segundo, el bulldog francés es una raza maravillosa de compañía y una de las más delicadas que existen: respira con dificultad, nada fatal y soporta mal el calor. Quien se plantee uno, por moda o porque lo tiene La Roca, debería entrar sabiendo que se lleva a casa un perro adorable con un manual de cuidados exigente.
Fuentes consultadas
- The Hollywood Reporter, "Dwayne Johnson's Dog Dies From Eating Toxic Mushroom", 2015. https://www.hollywoodreporter.com/movies/movie-news/dwayne-johnson-dog-dead-toxic-828317/
- American Kennel Club, ficha de raza French Bulldog. https://www.akc.org/dog-breeds/french-bulldog/
- FCI, Estándar N° 101 Bulldog Francés (Grupo 9, Sección 11). http://www.fci.be/en/nomenclature/FRENCH-BULLDOG-101.html
- ASPCA Animal Poison Control, "Mushroom Poisoning in Dogs" (ASPCApro). https://www.aspcapro.org/resource/mushroom-poisoning-dogs
- MSD Veterinary Manual (Merck), "Heat Stroke in Dogs".