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Mark Zuckerberg y Beast: el puli húngaro de Facebook que se hizo más famoso que muchos directivos
Beast acompañó a Mark Zuckerberg y Priscilla Chan desde 2011 hasta su muerte en 2025. Su raza, el puli húngaro, es de las más raras del mundo. Toda su historia y la ficha completa de la raza.

Durante catorce años, el perro más famoso de Silicon Valley algo que muchos describieron como "un fregona viviente": Beast, no era un labrador ni un golden, el puli húngaro blanco de Mark Zuckerberg y Priscilla Chan. Tenía más de dos millones de seguidores en Facebook propios, hacía cameos en publicaciones del fundador, posaba camuflado entre alfombras y, sin proponérselo, popularizó una de las razas más raras del mundo entre el público occidental. Beast falleció el 30 de junio de 2025. Esta es su historia, y la de una raza que merece atención más allá del fenómeno mediático.
Cómo llegó Beast a la familia Zuckerberg
En marzo de 2011, Mark Zuckerberg y Priscilla Chan adoptaron un cachorro blanco que aún no tenía rastas: las desarrollaría con los meses. Su nombre oficial de pedigrí era Pannonia Palko, había nacido en el Pannonia Puli Kennel de Grants Pass (Oregón, EE. UU.), y sus padres, Joli e Imrus, habían sido importados directamente del criadero Kalácsos Kennel de Ercsi, en Hungría. Es decir: aunque Beast nació en Estados Unidos, técnicamente era un puli de sangre 100% húngara.
Lo bautizaron Beast (literalmente, "bestia") con humor, no por intimidación. Es el tipo de chiste interno que solo entienden quienes han visto un cachorro de puli: parece más una croqueta peluda que una bestia.
El cachorro creció en Palo Alto. Pronto se convirtió en personaje público:
- Su perfil de Facebook llegó a 2,5 millones de seguidores.
- Sus "intereses" declarados: "Pastorear cosas, dar mimos, amar y comer."
- Apareció en sesiones de fotos profesionales, en publicaciones familiares, en visitas oficiales.
- En 2013, Zuckerberg visitó Hungría y fue, entre otras cosas, a una granja de pulis (Ludas Matyi) para reforzar el vínculo del fundador con el país de origen de su perro.
El perro y el algoritmo: por qué Beast importó tanto
Hay un detalle que conviene situar: Facebook atravesó en los años de Beast (2011-2025) algunos de los momentos más complicados de su historia corporativa. Cambridge Analytica, debates sobre desinformación, audiencias en el Congreso, problemas regulatorios… durante todos esos episodios, el algoritmo emocional de Zuckerberg seguía publicando, con regularidad, fotos del puli camuflado entre alfombras.
¿Era estrategia? Probablemente sí en parte: las cuentas tech utilizan a sus mascotas para humanizar a fundadores que de otro modo aparecen como datos abstractos. Pero también era un perro real con una familia real. Las dos cosas conviven sin contradicción.
La muerte en 2025
El 30 de junio de 2025, Zuckerberg comunicó en redes el fallecimiento de Beast. Un puli bien cuidado vive entre 12 y 16 años, así que con casi 14, Beast estaba dentro de la curva esperable de su raza. La despedida fue sobria, sin sobreactuación, y generó una oleada de mensajes de duelo (los habituales cuando muere un perro mediático) y de homenaje a la raza por parte de criadores y aficionados húngaros.
Para entonces, la familia Zuckerberg-Chan tenía dos hijas, Maxima y Augusta Chan Zuckerberg, que habían crecido con Beast desde sus primeros años de vida. El duelo familiar fue real y atravesó generaciones.
El puli húngaro: la raza, sin folklore
Si la historia te ha intrigado, conviene conocer la raza antes de hacer cualquier cosa. El puli no es un perro fácil.
- FCI: grupo 1 (perros de pastor), sección 1 (perros de pastoreo).
- Origen: Hungría. Probablemente introducido en Europa Central por los magiares (asiáticos centrales) hace más de 1.000 años. Hay restos arqueológicos de perros similares de hasta 6.000 años.
- Función histórica: pastoreo de ovejas, complementaria al komondor (otro perro húngaro mucho más grande, también con manto en rastas, encargado de la defensa nocturna del rebaño). El puli trabajaba de día.
- Tamaño: medio (39-45 cm a la cruz, 10-15 kg). Se ve más grande de lo que es por el pelaje.
- Manto: el rasgo distintivo. Las rastas no son artificiales: se forman naturalmente con el tiempo, especialmente entre los 6 meses y los 2 años. Pueden ser cordadas (gruesas) o aplanadas. Sin cuidados, el manto se enreda en una sola masa impenetrable.
- Colores: la mayoría son negros (los rebaños responden mejor a perros oscuros), seguidos de gris, fawn y blanco. Solo el 2% de los pulis son blancos: Beast era una rareza dentro de una rareza.
- Carácter: extraordinariamente inteligente, energético, vocal (ladra mucho: pastorear con la voz, en vez de con la mirada como un border collie, es parte de su técnica). Apegado a su familia, reservado con desconocidos. Trabaja con humanos pero también de forma autónoma.
- Esperanza de vida: 12-16 años, alta.
- Salud: salud generalmente robusta (poca consanguinidad por ser raza rara). Predisposición a problemas de cadera y, en algunos individuos, problemas oculares. Su densísimo manto exige vigilancia para evitar parásitos e infecciones de piel.
El esfuerzo real de tener un puli
Tres cosas que nadie te cuenta cuando ves la foto de un puli y piensas "yo quiero uno":
- El manto exige horas semanales. Las rastas no se forman solas: el dueño tiene que separar mechones a mano durante meses para evitar que el pelaje se convierta en una sola masa. Los baños tardan días en secarse completamente. Algunos dueños optan por cortar el pelo "estilo perro normal", pero pierden el sello visual de la raza.
- Es ruidoso. Si vives en un piso compartido con vecinos cercanos, un puli es una mala idea.
- Necesita trabajo mental y físico real. Es un perro de pastor, no de salón. Aburrido se vuelve destructivo y vocal.
Para alguien con tiempo, paciencia y acceso a entrenamiento canino especializado (idealmente actividades de pastoreo, agility o deporte canino estructurado), un puli es un perro extraordinariamente leal e inteligente. Para el resto del mundo, conviene admirar la raza en redes y elegir otra cosa para casa.
Por qué la moda no llegó
A diferencia de lo que pasó con el shiba inu tras el efecto Musk + Dogecoin, o con el husky tras Juego de Tronos, el puli no se popularizó masivamente pese a Beast. ¿Razón? Probablemente lo anterior: la raza es tan exigente en cuidados que ni siquiera el efecto del fundador de Facebook pudo masificarla. Los criadores húngaros y estadounidenses respiraron tranquilos. La raza siguió siendo un secreto bien guardado.
En resumen
Beast vivió catorce años. Durante todos ellos fue, simultáneamente, un perro de familia normal y una de las mascotas más mediáticas del planeta. Su muerte en 2025 cerró una etapa en la imagen pública de Mark Zuckerberg, que durante años usó al puli como contrapunto humano a los titulares corporativos de Meta. Y le dio a una raza minúscula —pulis registrados anualmente en EE. UU., menos de un centenar— un escaparate global. Para un perro pastor de origen magiar que no había salido de Hungría hasta hace pocos siglos, no está mal.
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