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Verdeliss, ocho hijos y un perro: cómo se integra una mascota en una familia muy numerosa
La influencer Verdeliss vive en Pamplona con su marido, ocho hijos y un perro. Cómo se integra una mascota en una familia muy numerosa: ventajas, retos y errores que evitar.
Pocas familias de influencers españoles son tan extensas como la de Estefanía Unzu Ripoll, Verdeliss (Pamplona, 1985). Vive con su marido Aritz Seminario y ocho hijos: Aimar, Irati, Laia, Julen, las mellizas Anne y Eider, Miren y Deva, la pequeña. Y, además, con un perro. La pregunta que muchas familias se hacen al ver la cuenta de Verdeliss otra más concreta: "¿cómo es posible tener un perro con tantos niños en casa?", no es "¿cómo gestiona ocho niños?". La respuesta corta es: se puede, pero con condiciones. La respuesta larga, en este artículo.
Quién es Verdeliss y cómo es su familia
Estefanía Unzu (Verdeliss) abrió su canal de YouTube en 2008. Lo que empezó como vídeos para amigos se convirtió en una de las primeras grandes cuentas de influencer familiar de España. Hoy, además de creadora de contenido, es atleta de élite popular: ha completado más de 60 maratones, es campeona de España de 100 kilómetros en ruta y ha hecho el reto 7 maratones en 7 días en 7 continentes.
La familia vive en Pamplona (Navarra) en una casa diseñada específicamente para la familia numerosa. Los ocho hijos abarcan edades muy diversas: del mayor (Aimar, 20 años) a la pequeña (Deva, 3 años). El perro convive con todos ellos.
La raza concreta y el nombre del perro no han sido objeto de una comunicación pública especialmente detallada por parte de la familia (Verdeliss ha priorizado el contenido sobre embarazos, partos, deporte y maternidad), pero el animal aparece con regularidad en redes.
El reto real: un perro entre ocho niños
Tener un perro en una familia con un solo hijo ya es exigente. Con ocho, los retos se multiplican (literalmente) en varios ejes:
Ruido y estimulación constante
Las casas con muchos niños son ruidosas y caóticas. Para un perro nervioso o ansioso por naturaleza, esto puede ser un infierno. La elección de un perro de carácter tranquilo, paciente y tolerante a la estimulación es innegociable en familias numerosas.
Espacios privados para el perro
Un perro necesita una zona propia donde nadie le moleste. Su cama, su rincón. Esto debe ser respetado por los niños desde el primer día. En una familia con ocho hijos, definir y proteger ese espacio requiere trabajo educativo constante.
Reparto de responsabilidades
La buena noticia: muchas manos pequeñas pueden ayudar. La mala: la responsabilidad final sigue siendo de los adultos, y los niños se cansan de las tareas más rápido de lo que prometieron. Asumir que un niño de 8 años va a pasear al perro todos los días durante años es ilusorio.
Veterinario, comida y costes
La economía importa. Un perro mediano supone entre 800 y 1.500 € al año entre pienso, vacunas, revisiones y accesorios. Más imprevistos veterinarios. Para familias con presupuestos ajustados (no es el caso de Verdeliss, pero sí de muchas familias numerosas), tener una mascota requiere planificación.
Vacaciones y desplazamientos
Una familia numerosa viaja en bloque y eso, con perro, complica logística (hoteles pet-friendly, transporte, residencia canina cuando no se puede llevar). Una familia con mascota tiene que planificar de otra forma.
Por qué a Verdeliss probablemente le funciona
Aun sin información pública detallada sobre cómo gestionan la convivencia con su perro, hay varias razones estructurales para pensar que en su familia funciona:
- Casa amplia diseñada a medida. Espacio sobra. El perro tiene zonas propias y la familia no se siente apretada.
- Hijos de varias edades. Algunos ya son adolescentes/jóvenes adultos (Aimar tiene 20 años) y pueden ayudar con la mascota. No es la misma carga que ocho niños pequeños.
- Rutinas establecidas y disciplina familiar. Una familia que funciona con tanta gente requiere organización. Esa misma organización beneficia al perro.
- Estilo de vida activo. Verdeliss corre maratones. La rutina deportiva familiar incluye actividad al aire libre, que es perfecta para perros medios y grandes.
- Presencia de adultos en casa. La actividad profesional de Verdeliss y Aritz se gestiona, en buena parte, desde el hogar.
Las claves que cualquier familia numerosa debe tener en cuenta
Si tu familia es numerosa y te planteas adoptar perro:
1. Elige bien la raza (o el mestizo)
Las razas que mejor funcionan con muchos niños suelen ser:
- Labrador retriever y golden retriever: paciencia legendaria, sociabilidad alta.
- Terranova y san bernardo: gigantes pero pacíficos, tradicionalmente considerados "niñeras".
- Beagle: tamaño manejable, carácter alegre.
- Cavalier king charles spaniel: pequeño pero estable.
- Boyero de Berna: tranquilo, sociable, aunque vive menos años.
- Mestizos adultos ya socializados con niños (la mejor opción si la protectora puede informar bien sobre el historial).
Las razas a evitar:
- Razas con tendencia a estrés/nerviosismo: chihuahuas mal socializados, algunos jack russell, algunos huskies.
- Razas con instinto de protección muy alto: ciertas líneas de pastor alemán, malinois, rottweiler. No son malas razas, pero exigen experiencia que pocas familias con muchos niños tienen.
- Razas con problemas de salud severos: bulldog inglés y francés (problemas respiratorios), carlino, dálmata.
2. Edades de los niños importan más que el número
Un perro con bebés (0-2 años) requiere supervisión 100%. El niño no entiende límites, el perro puede no entender al niño. Nunca dejar solos. Nunca.
Con niños 3-7 años, el trabajo educativo empieza: no molestar al perro mientras come o duerme, no tirar de orejas o cola, respetar su espacio.
Con niños 8+ años, se pueden asignar tareas reales y construir un vínculo recíproco.
3. Educa al perro Y a los niños
La mayoría de problemas perro-niño no son culpa del perro ni del niño: son culpa de adultos que no enseñaron a uno o al otro. Reglas básicas:
- El perro no es un juguete.
- Cuando el perro come, duerme o está en su zona, no se le toca.
- Si gruñe, es una advertencia útil, no un fallo. Avisa al adulto, no castigues al perro.
- Cualquier interacción agresiva (del niño hacia el perro o al revés) se interrumpe inmediatamente y se trabaja con calma.
4. Vigila las señales de estrés en el perro
Bostezos repetidos, lamerse el hocico, evitar la mirada, esconderse, orejas hacia atrás constantemente. Un perro estresado en familia numerosa necesita más espacios privados y menos exposición a niños, no menos perro.
5. Imprevistos y eutanasia: hablar con tiempo
Hablar con los niños desde pequeños sobre la mortalidad de los perros. Que el perro no va a vivir tanto como ellos. Esto, por incómodo que sea, prepara el duelo futuro y educa en empatía. Una familia que evita el tema se queda sin herramientas cuando llega el final.
El error más común en familias numerosas
Adoptar un perro "para los niños". El perro no se compra para los niños: se incorpora a la familia, y la responsabilidad final es de los adultos. Cuando un perro se ve como "el regalo de Reyes de los niños" suele acabar:
- Mal cuidado a los 18 meses.
- En el sofá del jardín en lugar de en casa.
- Cedido o abandonado a los 2-3 años.
Eso explica una parte importante de los abandonos en España. Pensar en familia, no en "regalo infantil", marca la diferencia.
En resumen
Verdeliss y su familia demuestran que una familia numerosa puede tener perro. No es para todos, pero es perfectamente viable si se cumplen condiciones: espacio adecuado, planificación, reparto de responsabilidades entre adultos, educación de los niños y elección sensata del perro. Lo que no se puede es tratar al perro como un complemento del decorado familiar. Si el perro entra como un miembro más, con su rutina, su espacio y sus cuidados, una casa con ocho niños y un perro puede ser, paradójicamente, una de las casas más felices del barrio. Como la de los Seminario-Unzu en Pamplona.
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