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Galgo Persa (Saluki): el lebrel de cinco mil años que sigue cazando a 64 km/h
18-30 kg, 12-14 años, FCI Grupo 10. El lebrel de Oriente Medio documentado desde el 3500 a.C., reservado, velocísimo y con una particularidad crítica en la anestesia.

En las tumbas del yacimiento egipcio de Hierakonpolis, excavadas en estratos datados hacia el 3500 a.C., los arqueólogos encontraron representaciones de perros esbeltos con orejas caídas y cola curvada que los especialistas en cinología antigua identifican como el tipo morfológico que hoy reconocemos en este lebrel. Cinco mil años es la cifra conservadora: textos asirios del primer milenio a.C. y frescos persas de distintas épocas mencionan perros de caza con rasgos inequívocos. Los beduinos del desierto árabe nunca los llamaron kalb, la palabra común para perro, sino que los trataban como miembros del clan, los dejaban dormir en la tienda y los consideraban un regalo de Alá, intocables para el consumo aunque el Corán designara al perro como animal impuro. El análisis filogenómico de Castroviejo-Fisher y su equipo, publicado en 2021, sugiere que este lebrel podría ser el ancestro de muchos de los lebreles modernos del Mediterráneo y Europa. Hace poco más de cien años llegó a Europa Occidental, el American Kennel Club lo reconoció en 1927 y la Fédération Cynologique Internationale lo cataloga hoy con el estándar N°269 en el Grupo 10 (Lebreles), Sección 1 (Lebreles de pelo largo o flequillos).
¿Cómo es la raza?
El lebrel persa es el resultado de cinco milenios de selección para una sola función: perseguir presas en campo abierto con velocidad sostenida. El cuerpo refleja ese diseño sin concesiones. Machos entre 58 y 71 cm a la cruz, hembras algo menos; peso entre 18 y 30 kg según el sexo y la línea. El pecho es profundo, la cintura marcadamente recogida, las patas largas con dedos bien arqueados para amortiguar impactos sobre terreno duro. A diferencia del Greyhound, cuya velocidad punta roza los 70 km/h pero cae en tramos cortos, el Saluki puede mantener 64 km/h durante kilómetros. En el desierto eso no es un dato de exposición cinológica; marca la diferencia entre volver al campamento con una gacela o con las manos vacías.
El pelaje divide a la raza en dos variedades reconocidas. La más conocida es la de pelo liso con flequillos (plumas) en orejas, cola, parte posterior de las patas y, en algunos ejemplares, en las patas delanteras. La segunda es la de pelo liso sin plumas, menos frecuente. El conjunto es sedoso al tacto, no denso. Los colores admitidos por el estándar FCI incluyen blanco, crema, leonado, dorado, rojo, castaño, negro y fuego, y combinaciones de esos colores, pero no el atigrado.
La cabeza es larga y estrecha, con ojos ovalados de color avellana o castaño oscuro según la capa. Las orejas, de inserción alta, caen a ambos lados de la cabeza cubiertas de plumas largas. Es la imagen canónica del lebrel de Oriente Medio que aparece en los relieves que decoran los museos arqueológicos de El Cairo y Bagdad.
¿Cómo es el carácter?
Hay una confusión habitual en quienes se acercan por primera vez a esta raza: esperan un perro afectuoso, de contacto constante, como los lebreles mediterráneos más conocidos. Lo que encuentran es algo diferente. El galgo de los faraones forma vínculos intensos con un núcleo reducido de personas, pero esa lealtad es interior, poco demostrativa. No ladra para saludar, no salta, no busca el contacto físico de manera insistente. En casa se mueve con pausa, ocupa el rincón más tranquilo y observa. Los visitantes suelen interpretarlo como frialdad. Los propietarios con experiencia lo leen de otra manera.
Con desconocidos la reserva es consistente y no desaparece con el tiempo en la mayoría de los ejemplares. Principalmente distancia. El Saluki elige cuándo y con quién interactúa. Eso incluye, en cierta medida, a los propios miembros de la familia en días en los que el perro prefiere no ser molestado.
El instinto cazador es fuerte y persistente. Cualquier animal de tamaño inferior al suyo, en movimiento, en campo abierto o en piso, activa el circuito de persecución. La convivencia con gatos es posible cuando el lebrel crece con el gato desde cachorro; con animales pequeños (conejos, aves) el riesgo es demasiado alto para recomendarla. El galgo persa no caza con ladrido como un terrier: persigue en silencio a gran velocidad, que es exactamente para lo que lo seleccionaron durante milenios.
El adiestramiento con este perro requiere paciencia y un cambio de expectativas. Aprende con rapidez pero decide si obedece según su propio criterio en cada momento, rasgo típico de los lebreles de visión. El refuerzo positivo y las sesiones cortas funcionan. Las sesiones largas, repetitivas y con correcciones físicas producen distanciamiento, no obediencia.
¿Qué problemas de salud tiene la raza?
Antes de cualquier procedimiento veterinario, hay un dato que debes comunicar al veterinario antes de que prepare la anestesia: el Saluki comparte con los galgos una variante del gen CYP1A2 que reduce la metabolización de los barbitúricos. Los anestésicos tiopental y pentobarbital, usados en protocolos estándar, pueden producir una recuperación peligrosamente lenta en esta raza. Los protocolos con propofol o alfaxalona son mucho más seguros. Si llevas a tu perro a una clínica nueva, informa de esto en la recepción, no en el quirófano. Un veterinario experimentado con galgos lo sabe; un generalista puede no tenerlo en cuenta.
Las otras patologías relevantes:
Atrofia progresiva de retina (APR). Enfermedad hereditaria que degenera los fotorreceptores de la retina de forma progresiva, comenzando generalmente con dificultad para ver en ambientes de poca luz. El lebrel persa tiene variantes genéticas específicas de la enfermedad. Los criadores serios realizan pruebas oftalmológicas en los reproductores. Sin selección, la raza presenta prevalencia moderada.
Hemangiosarcoma. Tumor maligno que se desarrolla en las células endoteliales de los vasos sanguíneos. Aparece con mayor frecuencia en bazo, hígado y aurícula derecha. En el Saluki la incidencia documentada es superior a la media en razas de tamaño similar. Los primeros síntomas (letargia, distensión abdominal) son fáciles de confundir con el carácter tranquilo del perro, lo que retrasa el diagnóstico. Revisiones anuales con palpación abdominal y, desde los siete años, ecografía semestral.
Cardiopatías. Las cardiomiopatías aparecen en la bibliografía del Saluki Club of America como una de las principales causas de muerte en la raza. Los controles ecocardiográficos cada dos años en adultos son una práctica habitual en criadores con programas de salud serios.
Alergias cutáneas. La piel del lebrel persa es fina y reactiva. Los episodios de atopia, con prurito, enrojecimiento y pérdida de pelo localizada, aparecen sobre todo en entornos húmedos o con alta carga de alérgenos. En España, los ejemplares en zonas costeras del Mediterráneo presentan episodios más frecuentes.
La esperanza de vida media documentada es de 12 a 14 años. Con cuidados preventivos adecuados y seguimiento veterinario regular, algunos ejemplares superan los 15 años.
¿Cómo es el aseo?
El pelaje del Saluki es más fácil de mantener de lo que su aspecto sugiere. El cuerpo, de pelo corto y liso, requiere un cepillado semanal con guante de goma o cepillo suave para retirar pelo muerto en mudas. Los flequillos en orejas, patas y cola son otra historia: se enredan con vegetación, semillas y restos del campo en cada salida. Un peine de dientes finos para esas zonas dos o tres veces por semana evita que los nudos se conviertan en pelmazos que luego hay que cortar.
Las orejas merecen atención especial. Las plumas que las cubren reducen la circulación de aire alrededor del conducto auditivo, y la acumulación de humedad favorece infecciones. Revisión semanal del conducto, limpieza con solución auricular canina si hay cerumen excesivo.
El baño cada cuatro a seis semanas con champú suave es suficiente. El pelaje sedoso seca con rapidez. El lebrel persa tiene escasa capa de grasa protectora, así que el frío le afecta más que a otras razas de tamaño similar: en invierno, especialmente en el norte de España o en noches frías, una manta o capa de paseo no es un lujo.
Corte de uñas mensual. La raza no suele desgastar las uñas con el paseo urbano, y el crecimiento excesivo altera la posición de los dedos, que en este lebrel están diseñados para absorber el impacto a alta velocidad.
¿Cuánto cuesta tener un Saluki en España?
La cría del galgo persa en España es escasa. La Real Sociedad Canina de España registra un número muy reducido de criadores activos, concentrados principalmente en Madrid, Cataluña y algún núcleo en Andalucía. La demanda tampoco es alta, lo que significa que las listas de espera no son largas, pero encontrar cachorro de línea sana con pruebas de salud requiere tiempo y disposición para esperar.
Precio del cachorro: entre 1.200 y 2.500 € en criador acreditado con pedigré RSCE y pruebas oftalmológicas y cardíacas en ambos progenitores. Por debajo de 900 €, la procedencia merece verificación detallada. Los ejemplares de líneas de exposición con historial de campeones pueden superar los 2.500 €.
Gasto anual estimado para un adulto sano en España:
- Alimentación de calidad (pienso o dieta fresca con alta proteína): 400-600 €.
- Veterinario rutinario (vacunas, antiparasitarios, revisión anual): 200-350 €.
- Ecocardiografía bienal (prorrateo anual): 60-90 €.
- Seguro de responsabilidad civil (Ley 7/2023): 50-100 €.
- Acceso a zona cerrada para ejercicio (gastos en desplazamiento o cuota de campo): 100-200 €.
- Productos de cuidado (peine, champú, cama, capa de frío): 80-150 €.
Total estimado: 700-1.100 € al año en condiciones normales. Una patología como el hemangiosarcoma o una cardiopatía diagnosticada puede multiplicar esa cifra. El seguro de salud, aunque no obligatorio, es razonable en esta raza.
Ficha técnica completa del Galgo Persa (Saluki)
| Bloque | Dato | Valor |
|---|---|---|
| Identificación | Nombre canónico FCI | Saluki (Persian Greyhound) |
| Nombre en España | Galgo Persa | |
| Otros nombres | Lebrel persa, galgo de los faraones, tazi | |
| Origen geográfico | Oriente Medio (Irán, Irak, Siria, Egipto, Arabia) | |
| Documentación más antigua | ~3.500 a.C. (Hierakonpolis, Egipto) | |
| Estándar FCI | N°269 | |
| Grupo FCI | 10 (Lebreles) | |
| Sección FCI | 1 (Lebreles de pelo largo o flequillos) | |
| Reconocimiento AKC | 1927 | |
| Físico | Peso machos | 20-30 kg |
| Peso hembras | 18-25 kg | |
| Altura machos | 58-71 cm | |
| Altura hembras | Algo inferior al macho | |
| Tipo de pelaje | Corto y sedoso en cuerpo; flequillos en orejas, cola y patas | |
| Variedades | Con plumas (emplumado) / Sin plumas (liso) | |
| Colores admitidos | Blanco, crema, leonado, dorado, rojo, castaño, negro y fuego, combinaciones; no atigrado | |
| Velocidad de carrera | Hasta 64 km/h sostenidos en campo | |
| Salud | Esperanza de vida media | 12-14 años |
| Esperanza con cuidados óptimos | Hasta 15+ años | |
| Insensibilidad a barbitúricos | Gen CYP1A2: evitar tiopental y pentobarbital | |
| Atrofia progresiva de retina | Prevalencia moderada; tests genéticos recomendados | |
| Hemangiosarcoma | Incidencia superior a la media; ecografía desde 7 años | |
| Cardiopatías | Cardiomiopatías documentadas; ecocardiografía bienal | |
| Alergias cutáneas | Frecuente en zonas húmedas o costeras | |
| Carácter | Nivel de energía | Alto |
| Adiestrabilidad | Moderada (independiente; refuerzo positivo) | |
| Nivel de ladrido | Muy bajo | |
| Reactividad con desconocidos | Alta reserva; no agresivo | |
| Convivencia con niños | Buena con adolescentes; supervisión con niños pequeños | |
| Convivencia con otros perros | Buena en general con socialización | |
| Convivencia con gatos | Posible si se cría desde cachorro con el gato concreto | |
| Convivencia con animales pequeños | Incompatible en la mayoría de los casos | |
| Estilo de vida | Ejercicio diario recomendado | 60-90 minutos con acceso a carrera libre en espacio cerrado |
| Apta para piso | Condicional (requiere salidas a zona vallada varias veces por semana) | |
| Tolerancia al calor | Alta (origen desértico) | |
| Tolerancia al frío | Baja (poca grasa y pelo fino; ropa en invierno) | |
| Cepillado | Semanal en cuerpo; 2-3 veces/semana en flequillos | |
| Baño | Cada 4-6 semanas | |
| Mercado España | Precio cachorro 2026 | 1.200-2.500 € |
| Disponibilidad | Escasa; pocos criadores acreditados RSCE | |
| Gasto anual estimado | 700-1.100 € |
¿Es el Saluki para ti?
El lebrel persa encaja en hogares tranquilos, con adultos o adolescentes que respetan el espacio del perro, acceso frecuente a zonas valladas amplias donde pueda correr a fondo, y propietarios que ya conocen la lógica del lebrel, ese carácter que confunde a quien espera un golden retriever. Si tienes paciencia para el adiestramiento, no convives con animales pequeños y puedes informar a cualquier veterinario del protocolo anestésico antes de cada intervención, el galgo persa es un compañero de una lealtad singular y una belleza que no deja indiferente. Si buscas un perro expresivamente cariñoso, sociable con todo el mundo o fácil de adiestrar en obediencia clásica, esta no es tu raza.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que avisar al veterinario de algo especial antes de operar al Saluki? Sí, y es importante hacerlo antes de la consulta, no en el momento de la anestesia. El Saluki comparte con los galgos una variante del gen CYP1A2 que reduce la capacidad de metabolizar los barbitúricos (tiopental, pentobarbital). Los protocolos estándar diseñados para razas comunes pueden producir sedación prolongada o complicaciones durante la recuperación. Pide al veterinario que use propofol o alfaxalona como agentes de inducción. Un buen clínico especializado en lebreles ya lo sabrá; si el tuyo no está familiarizado con la raza, proporcionale la ficha de alerta anestésica del Saluki Club of America.
¿Es el Saluki una raza potencialmente peligrosa (PPP) en España? No. El Saluki no figura en el listado del Real Decreto 287/2002 ni en las regulaciones autonómicas que amplían esa lista. Como cualquier perro en España desde la entrada en vigor de la Ley 7/2023, necesita seguro de responsabilidad civil obligatorio y microchip. Nada más específico por su raza.
¿Cuál es la diferencia entre el Saluki y el Sloughi? Son dos lebreles de Oriente Medio y Norte de África con aspecto similar, pero son razas distintas reconocidas por la FCI con estándares separados. El Sloughi (FCI N°188) es originario principalmente del Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez) y tiene el pelaje siempre liso, sin flequillos, con coloración más uniforme en tonos arena. El Saluki admite la variedad con plumas y procede de la franja que va del Irán al Sahara. Morfológicamente el Sloughi tiene la cabeza algo más redondeada y la mirada más melancólica. En carácter son muy parecidos: reservados, veloces, cazadores. Los dos comparten la variante CYP1A2 de sensibilidad anestésica.
¿Puede el Saluki convivir con gatos? Con precauciones y tiempo, sí. El protocolo estándar es el mismo que con cualquier lebrel: presentación controlada desde que el cachorro llega a casa, separación de espacios durante las primeras semanas y nunca dejarlos solos hasta que la convivencia sea estable. La clave es que el gato pueda retirarse a zonas elevadas donde el lebrel no llegue. Con gatos que viven fuera o que entran y salen del jardín, el instinto de persecución se activa con más facilidad y el riesgo sube. El historial del perro adulto importa: un Saluki que haya vivido con gatos desde cachorro tiene un nivel de respuesta muy distinto al de uno que nunca los haya conocido.
¿Es buena raza para vivir en un piso? Dentro de casa el lebrel persa es notablemente tranquilo. El problema no es el espacio interior sino la necesidad de correr a fondo varias veces por semana en una zona cerrada y segura. Un piso en Madrid o Barcelona es viable si tienes acceso fácil a una finca vallada o a un campo de coursing o agility cercano. Solo con paseos urbanos diarios, por largos que sean, el perro no descarga la energía acumulada y puede desarrollar ansiedad o conductas destructivas. Quien vive en piso y valora esta raza debe ser honesto sobre la disponibilidad real de espacio para correr.
¿Por qué se llama también "galgo persa" si su origen no es solo Persia? El nombre galgo persa es la traducción española del apodo inglés Persian Greyhound, que popularizaron los viajeros y diplomáticos británicos del siglo XIX que trajeron ejemplares desde Persia (actual Irán). La denominación es geográficamente parcial: la raza existía en todo el Creciente Fértil, desde Egipto hasta Arabia y Asia Central. El nombre oficial FCI es Saluki, que probablemente deriva de la antigua ciudad de Saluq, en el sur de Arabia, aunque la etimología exacta sigue debatiéndose. En España la RSCE lo reconoce bajo el nombre compuesto Saluki (Galgo Persa).
Fuentes consultadas
- Fédération Cynologique Internationale, FCI-Standard N°269 / Saluki (Persian Greyhound)
- Real Sociedad Canina de España (RSCE), estándar oficial del Galgo Persa
- American Kennel Club (AKC), Saluki breed standard
- The Kennel Club UK, Saluki breed standard
- Saluki Club of America, health and breed information
- Castroviejo-Fisher, S. et al. (2021). Phylogenomic analyses of Canidae reveal origins of sighthound breeds
- Boletín Oficial del Estado, Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales
- Saluki Club of America. Health information and anesthesia alert. Consultado 2026.
- Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo, por el que se desarrolla la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos.