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Pequinés: el perro león de la Ciudad Prohibida y sus costuras braquicefálicas
3-5,5 kg, 15-25 cm, 12-15 años. Raza toy china con 2.000 años de historia palaciega. Convivencia plácida marcada por problemas braquicefálicos, oculares y de columna que conviene conocer.
Durante casi dos mil años, este perro pequeño de hocico chato y melena espectacular fue propiedad exclusiva del emperador chino. Sacarlo de la Ciudad Prohibida o regalarlo a un extranjero estaba castigado con la muerte. La leyenda imperial lo asociaba a la unión sobrenatural entre un león y una mona, lo que explica el nombre coloquial de "perro león" que persiste en la cinofilia anglosajona. La estampa real cambió en 1860 cuando las tropas británicas y francesas saquearon el Palacio de Verano durante la Segunda Guerra del Opio: los soldados encontraron cinco ejemplares dentro del palacio (la familia imperial había matado a los demás antes de huir) y los llevaron a Inglaterra. Una de aquellas perras, llamada Looty, fue regalada a la reina Victoria, lo que dio origen a la cría occidental de la raza. Hoy la FCI lo clasifica con el estándar número 207, en el grupo 9 de razas de compañía, y la convivencia diaria con un Pequinés es muy distinta de lo que sugiere su aire ceremonioso.
¿Por qué se le llama "perro león"?
Por la melena. El estándar describe un manto largo y abundante alrededor del cuello y los hombros que forma una "soldadura" característica, llamada en inglés mane o frill, y que da al animal una silueta marcadamente leonina cuando está parado. El resto del cuerpo conserva pelo largo, pero la concentración pectoral es la nota distintiva.
La leyenda imperial reforzaba esa lectura. Según el folclore palaciego, el dragón cósmico y un león habían pactado dar vida a un perro pequeño que conservara la valentía del segundo en cuerpo de juguete. Los emperadores Tang y Ming mantuvieron criaderos palaciegos con eunucos especializados en la selección del tipo. La rigidez del estándar interno explica por qué la raza ha cambiado tan poco en dos milenios visibles a través de la cerámica, los rollos pintados y los frescos imperiales.
¿Cómo es físicamente?
Pequeño, bajo, robusto, con manto espectacular. El peso adulto admitido por estándar FCI se mueve entre 3 y 5,5 kg, con disqualificación en exposición por encima de los 5,5 kg en machos y 5 kg en hembras. La altura ronda los 15 a 25 cm a la cruz. La proporción es ligeramente rectangular y el aspecto general es de robustez sólida bajo la espectacularidad del pelo.
La cabeza es lo más característico. Cráneo ancho, frente plana, hocico muy corto y aplastado, con stop pronunciado. La trufa siempre es negra y queda casi a la altura de los ojos por la chatura del morro. Los ojos son grandes, oscuros, ligeramente saltones, separados, con riesgo elevado de lesiones corneales y prolapso. Las orejas son medianas, en forma de corazón, caídas y muy peludas.
El manto es doble: capa interna densa y suave, capa externa larga, lisa, abundante. Todos los colores son admitidos salvo el albino y el hígado, con preferencia por dorado, rojo, sable, crema y negro. La máscara facial oscura es habitual y deseable, aunque no obligatoria. El pelaje exige mantenimiento constante: el cuidador desinformado descubre rápido que media hora diaria de cepillado no es exageración del criador.
El paso es característicamente lento y "rolante", como describe el estándar inglés (rolling gait), porque las patas anteriores son cortas y el cuerpo se balancea ligeramente al andar. Ese paso, lejos de ser un defecto, está deliberadamente seleccionado: en el palacio imperial limitaba la distancia que el perro recorría y reducía el riesgo de fuga.
¿Cómo es el carácter?
Digno, independiente, leal a su gente. El Pequinés no es un perro de regazo en el sentido habitual del término, aunque acepta el contacto con su familia. Mantiene una distancia emocional cortés, casi felina, que sorprende a quien espera una raza toy tipo Bichón o Cavalier.
Con su familia es paciente, afectuoso a su manera y poco demandante. Acepta horas largas en casa sin queja siempre que tenga su sitio cómodo y su rutina. La adoración pegajosa no entra en su repertorio: el animal se acerca cuando quiere, se separa cuando le apetece, mantiene cierta independencia y eso es parte de su atractivo para quien valora ese carácter.
Con desconocidos es desconfiado, ligeramente reservado. La selección palaciega buscaba un perro guardián de regazo que avisara con ladrido enérgico de la presencia de cualquier persona ajena al círculo cercano. Esa función sobrevive como tendencia a ladrar a las visitas, a los ruidos del rellano y a los vecinos del bloque. Es manejable con socialización, pero la base genética está ahí.
Con otros perros la convivencia es variable. El Pequinés se considera superior a perros mayores que él (lo era en la corte imperial) y puede mostrar valentía desproporcionada que lo pone en riesgo en parques caninos con perros grandes desinhibidos. Con perros pequeños suele entenderse bien si la socialización es temprana.
Con niños la combinación pide cautela. La raza no tolera bien manipulaciones bruscas, tirones de pelo o juegos físicos energéticos. En hogares con niños muy pequeños es preferible esperar a que la criatura aprenda a respetar al perro. Con niños mayores de seis o siete años con educación canina básica funciona bien.
El adiestramiento es complicado por su independencia y su autoestima. No responde con la docilidad del Cavalier o del Maltés; pide repetición, paciencia, refuerzo positivo y aceptación de que la obediencia será "razonable" más que ciega.
¿Qué problemas de salud presenta?
Aquí está la parte que cualquier futuro propietario debe leer antes de decidir. La raza acumula varias patologías graves directamente ligadas a su morfología extrema.
Síndrome braquicefálico obstructivo de las vías respiratorias (BOAS). El hocico chato y el paladar blando alargado producen respiración ruidosa, ronquido, intolerancia al ejercicio y, en casos severos, episodios de obstrucción que requieren cirugía correctiva de narinas y de paladar. La prevalencia es alta. Conviene seleccionar ejemplares de hocico relativamente más largo dentro del estándar y exigir al criador información sobre el grado de afectación de los progenitores. La British Veterinary Association ha promovido el grading BOAS como protocolo de cribado.
Queratoconjuntivitis seca (ojo seco). Producción insuficiente de lágrima que causa irritación crónica, úlceras corneales y pérdida de visión. El tratamiento es lubricación tópica de por vida y, en casos avanzados, inmunomoduladores oculares (ciclosporina). Diagnóstico por test de Schirmer en cualquier consulta veterinaria.
Úlceras corneales por exposición. Los ojos grandes y ligeramente saltones rozan superficies y sufren microtraumatismos. Cualquier perro de la raza con ojo entrecerrado, lagrimeo intenso o cambio de coloración corneal requiere visita veterinaria urgente.
Hernia discal cervical y toracolumbar. El cuerpo alargado, las patas cortas y la columna no excesivamente flexible favorecen la enfermedad del disco intervertebral. Saltos desde sofá, escalones bruscos y tracción con collar son factores de riesgo. Se previene parcialmente con arnés en lugar de collar, rampas para subir al sofá y control del peso.
Luxación rotuliana. Frecuente en razas toy. Grados I y II suelen ser convivibles con manejo conservador; grados III y IV requieren cirugía correctiva. Los criadores serios examinan rodillas de progenitores.
Intolerancia al calor. Directamente derivada del BOAS. En verano por encima de 28-30 °C el riesgo de golpe de calor es elevado. El paseo debe trasladarse a primera hora y a última, con superficies frescas, agua disponible y descansos frecuentes.
Problemas dentales. Como en casi todas las razas toy braquicéfalas, el apiñamiento dental y la enfermedad periodontal son frecuentes. Limpieza dental anual y control veterinario periódico desde joven evitan complicaciones graves a edad media.
La esperanza de vida documentada es relativamente alta: un estudio observacional del Royal Veterinary College publicado en 2024 sobre población británica situó la media en 13,3 años, con causa principal de muerte por trauma seguida de procesos respiratorios. Un Pequinés bien cuidado, sin BOAS severo y con peso controlado, puede superar los 15 años.
¿Cuánto ejercicio necesita?
Poco. La raza no necesita ni tolera paseos largos. Dos salidas diarias de quince a treinta minutos cada una, en horas frescas, con paso tranquilo, son suficientes. El ejercicio intenso, el calor o las superficies inadecuadas para la respiración (asfalto al sol, escaleras prolongadas) le causan más problemas que beneficios. El juego mental dentro de casa, con olfato, juguetes interactivos y sesiones cortas de adiestramiento básico, complementa adecuadamente.
Esta característica lo hace ideal para personas mayores, propietarios con movilidad reducida o familias urbanas con horarios apretados. Es una de las razas más adaptables a piso pequeño en cuanto a necesidad de espacio físico, aunque el ladrido reactivo a ruidos del bloque puede generar conflicto vecinal.
¿Qué cuidados de pelaje necesita?
Muchos. El doble manto largo exige cepillado diario o cada dos días, con cepillo de cerdas largas y peine metálico para deshacer nudos. La zona detrás de las orejas, las axilas y el cuello bajo la melena son los focos típicos de enredos. El baño cada cuatro a seis semanas con champú específico para pelo largo, seguido de secado completo con aire tibio, mantiene el manto en condiciones.
El recorte higiénico de la zona perianal y de las almohadillas plantares es necesario cada uno o dos meses para evitar acumulación de heces o de tierra. La peluquería profesional no es estrictamente obligatoria, pero muchos propietarios la usan una vez al año para igualar el manto.
La cara requiere atención específica. Los pliegues nasales se limpian con gasa húmeda dos o tres veces por semana para evitar dermatitis. Los ojos se limpian a diario con suero fisiológico para retirar legaña y prevenir tinción del pelo periocular.
¿Cuánto cuesta un cachorro en España?
El precio en España en 2026 oscila entre 900 y 1.800 € para un cachorro con pedigrí FCI/RSCE, padres con tests de salud (BOAS scoring, ojos, rodillas) y socialización en casa del criador. Por debajo de 700 € la oferta suele venir de cría sin papeles, sin tests y con riesgo elevado de problemas hereditarios. Por encima de 2.500 € no hay justificación técnica salvo líneas de exposición muy concretas.
Los criadores acreditados en España son pocos. La Real Sociedad Canina de España mantiene el listado oficial. La adopción es muy infrecuente: la raza rara vez llega a protectoras y, cuando lo hace, son adultos con problemas de salud que pueden requerir intervenciones quirúrgicas costosas.
El gasto anual de mantenimiento ronda los 850-1.300 €, incluyendo alimentación, veterinario rutinario, peluquería ocasional, seguro de responsabilidad civil (Ley 7/2023) y reservas para revisiones oftálmicas y respiratorias.
Comparativa con razas similares
Frente al Shih Tzu, el Pequinés es más reservado con desconocidos, más independiente y con problemas oculares y respiratorios algo más marcados. Frente al Bulldog Francés, comparte el componente braquicefálico pero pesa la mitad y tolera mejor el calor moderado. Frente al Lhasa Apso, comparte origen asiático y manto largo, pero el Lhasa es más equilibrado físicamente y con menos riesgo respiratorio.
Ficha técnica del Pequinés
| Bloque | Dato | Valor |
|---|---|---|
| Identificación | Nombre canónico | Pekingese |
| Origen | China | |
| Reconocimiento FCI | Definitivo | |
| Estándar FCI | N°207 | |
| Grupo FCI | 9 (Perros de compañía y de agrado) | |
| Sección FCI | 8 (Razas tibetanas y japonesas) | |
| Físico | Peso machos | Hasta 5,5 kg |
| Peso hembras | Hasta 5 kg | |
| Altura | 15-25 cm | |
| Pelaje | Doble, largo, abundante, con "melena" pectoral | |
| Colores | Dorado, rojo, sable, crema, negro y combinaciones | |
| Salud | Esperanza de vida | 12-15 años (media 13,3 años, estudio RVC 2024) |
| BOAS | Prevalencia alta | |
| Queratoconjuntivitis seca | Frecuente | |
| Úlceras corneales | Riesgo elevado por ojos grandes | |
| Hernia discal | Documentada | |
| Luxación rotuliana | Frecuente | |
| Carácter | Energía | Baja |
| Adiestrabilidad | Media (independencia notable) | |
| Ladrido | Medio-alto, reactivo | |
| Reactividad con desconocidos | Reservado-desconfiado | |
| Convivencia con niños | Mejor con niños mayores de 7 años | |
| Convivencia con otros perros | Variable, valiente desproporcionado | |
| Estilo de vida | Ejercicio diario | 30-60 minutos en dos paseos cortos |
| Apta para piso | Sí, con manejo de ladrido | |
| Tolerancia al calor | Muy baja | |
| Tolerancia al frío | Media-alta | |
| Cepillado | Diario o cada dos días | |
| Peluquería profesional | Recomendable anualmente | |
| Mercado España | Precio cachorro 2026 | 900-1.800 € |
| Disponibilidad | Limitada | |
| Gasto anual estimado | 850-1.300 € |
¿Es el Pequinés para ti?
Es una elección sólida si vives en piso urbano, valoras un perro tranquilo de carácter independiente, dispones de tiempo diario para cepillado y cuidado ocular y aceptas el riesgo de patologías braquicefálicas y oculares con sus costes asociados. Como compañero de personas mayores, parejas sin niños pequeños o familias con horario apretado funciona bien. Como perro para familia muy activa, hogar con niños muy pequeños o clima extremadamente cálido, descartar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un Pequinés? La esperanza de vida media documentada es de 12 a 15 años. Un estudio observacional británico publicado en 2024 situó la media en 13,3 años. Con manejo correcto del peso, control oftálmico y respiratorio, alcanzar los 14-15 años es razonablemente frecuente.
¿Es buena raza para piso? Sí, en cuanto a necesidad de espacio físico y ejercicio. Su limitación es el ladrido reactivo a estímulos del bloque (puertas, ruidos, vecinos). Con socialización temprana se modula, pero no desaparece. En comunidades sensibles al ruido conviene saberlo.
¿Aguanta el calor del verano español? Mal. La raza es braquicefálica y muy intolerante al calor. Por encima de 28-30 °C el paseo es contraindicado en horas centrales del día. En verano andaluz, murciano o canario, el manejo se complica y obliga a aire acondicionado en casa y a paseos a horas marginales.
¿Necesita peluquería profesional? No estrictamente, pero ayuda. Un baño y corte higiénico anual (perianal, almohadillas, contorno de ojos) facilita el mantenimiento. El cepillado diario en casa es no negociable: dos días sin cepillar producen nudos que solo se resuelven con tijera o con visita a peluquería.
¿Es bueno con niños pequeños? Mejor con niños mayores de seis o siete años. La raza no tolera manipulaciones bruscas, tirones de pelo o juegos físicos energéticos. Con criaturas muy pequeñas el riesgo es de doble vía: lesión al perro por manipulación inadecuada y mordida reactiva del perro al sentirse acosado.
¿Hay criadores acreditados en España? Pocos. La raza es minoritaria en términos de cría seria. La RSCE mantiene el listado oficial, y conviene visitar criaderos en persona, ver a los progenitores y exigir documentación de salud (BOAS, ojos, rodillas) antes de cerrar la compra.
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Bibliografía
- Fédération Cynologique Internationale, FCI-Standard N°207 / Pekingese, Grupo 9, Sección 8.
- The Kennel Club (UK), breed standard Pekingese.
- O'Neill, D.G. et al., "Longevity and mortality in companion dogs in the UK: a Royal Veterinary College / VetCompass study", 2024.
- British Veterinary Association, BOAS scoring scheme for brachycephalic breeds.
- Real Sociedad Canina de España (RSCE), estándar oficial Pekinés.
- Boletín Oficial del Estado, Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales.