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Perdiguero de Burgos: el braco castellano que sobrevivió a dos guerras

25-30 kg, 59-67 cm, 12-14 años. Braco autóctono español de muestra, casi extinguido a mediados del siglo XX y recuperado por un puñado de cazadores castellanos. Reconocido por FCI con el número 90.

Ejemplar adulto de la raza Perdiguero De Burgos
Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.

A finales de los años cuarenta, en los pueblos de la meseta norte castellana, los cazadores mayores recordaban con nostalgia un perro de muestra grande, hocico cuadrado y manto blanco salpicado de hígado que sus padres llevaban a la perdiz. Después de dos guerras y de una postguerra de hambre, ese perro había desaparecido casi por completo. Quedaban ejemplares sueltos en fincas de Burgos, Palencia y Valladolid, criados sin papeles y mezclados con pointers ingleses importados. Hacia 1950, un grupo reducido de aficionados, encabezado por el conde de Trespalacios y por veterinarios de la Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas, recogió esos ejemplares y comenzó la reconstrucción de la raza. La FCI ya había reconocido al Perdiguero de Burgos en 1954 con el estándar número 90, aunque la cría seria no arrancó hasta los años setenta. Hoy sigue siendo una raza minoritaria fuera de la propia Castilla, donde sobrevive ligada a la caza de perdiz, codorniz, liebre y becada.

¿En qué se diferencia del Pointer inglés o del Braco alemán?

Las tres son razas de muestra, pero un cazador con experiencia las distingue al primer paso por el campo.

El Pointer inglés es más ligero, más rápido en la batida y más exigente físicamente. Trabaja la perdiz en terreno abierto a galope mantenido, cubriendo grandes superficies. Pierde rendimiento en jornadas largas y en monte cerrado.

El Braco alemán de pelo corto es más versátil: muestra, cobra, trabaja en agua, sigue rastros. Lo selecciona el cazador que quiere un perro completo para caza menor variada.

El Perdiguero de Burgos es más pausado, más metódico, con muestra firme y resistente a jornadas largas en monte mediterráneo seco y abrupto. Su ritmo no impresiona en pruebas de campo cronometradas, pero es exactamente el ritmo que la caza tradicional castellana necesita: el perro que aguanta seis horas de monte y aún tiene cabeza para cobrar la última perdiz. En agua trabaja menos cómodo que un Braco alemán, pero es perfectamente capaz de cobro acuático cuando el cazador lo entrena en ello.

¿Cómo es físicamente?

Es un perro grande dentro de los bracos, con peso medio entre 25 y 30 kg en ambos sexos. Los machos miden entre 62 y 67 cm a la cruz; las hembras entre 59 y 64 cm. La proporción es ligeramente rectangular, con cuerpo profundo y patas no excesivamente largas.

La cabeza es lo más identificativo: cráneo ancho, cuadrado, con stop marcado y belfos colgantes que recuerdan al San Huberto, su probable antepasado por vía del Sabueso Español. Las orejas largas y caídas, de implantación media, refuerzan ese aspecto serio. Los ojos son de tonalidades avellana, de mirada calma.

El manto es corto, denso y suave al tacto. El color obligatorio es blanco con manchas de hígado en proporciones variables; algunos ejemplares presentan moteado fino sobre fondo blanco, otros grandes placas hepáticas. La trufa, las almohadillas y los párpados son siempre marrones. El pelo blanco al sol castellano da al perro un aspecto noble que pocos cazadores castellanos cambian por otra raza.

¿Cómo es el carácter?

Tranquilo, dócil, noble. El estándar es claro y la convivencia diaria lo confirma. Es un perro que en casa pasa horas tumbado sin pedir nada, que rara vez ladra y que muestra una paciencia notable con los niños. Esta calma desaparece cuando se calza la bota y se entra al monte: ahí el perro arranca, busca, muestra, cobra y vuelve sin agotar al cazador con excesos de excitación.

Con desconocidos es sociable, sin recelo natural. No funciona como perro de guarda en absoluto. Avisa con ladrido si alguien llega a casa, pero la actitud es bienvenida más que disuasoria.

Con otros perros suele entenderse bien. La socialización temprana con perros adultos estables consolida ese rasgo. Con gatos, conejos o aves de corral conviene introducción cuidadosa: el instinto de caza está intacto y el perro distingue mal entre presa silvestre y animal doméstico si no se trabaja desde cachorro.

El refuerzo positivo funciona excelentemente. La raza responde a tono de voz tranquilo y consistente; el castigo físico la apaga y le hace perder iniciativa de búsqueda, defecto grave en un perro de muestra.

¿Cuánto ejercicio necesita?

Mucho, y de calidad. Una hora diaria a paso largo no basta. La raza pide noventa a ciento veinte minutos diarios de actividad con olfato y movimiento, idealmente con jornadas semanales largas en campo. Quien no caza puede sustituir con mantrailing, nosework, senderismo, ciclismo controlado o pruebas de utilidad. Sin ese gasto físico y mental, el perro acumula energía y aparece la inquietud doméstica: rascado de puertas, ladrido continuo, búsqueda compulsiva de olores en casa.

El clima español le sienta bien en general. Tolera el calor castellano, segoviano o burgalés mejor que un Braco alemán, gracias a un manto más denso y a una construcción adaptada a la meseta. En verano andaluz extremo conviene reservar el ejercicio intenso a primera hora y a última, con agua fresca disponible.

¿Qué problemas de salud presenta?

La raza, gracias a la base reducida pero seleccionada que se usó en la recuperación y al hecho de que no haya sido sometida a presión estética intensa, mantiene una salud general razonable. Las patologías documentadas con mayor frecuencia son las siguientes.

Displasia de cadera. Como en la mayoría de razas medianas y grandes de muestra, la prevalencia existe. Los criadores serios certifican radiografías de progenitores leídas por panel oficial de la Sociedad Española de Cirugía y Anestesia Veterinaria o equivalentes. Aceptar un cachorro sin estos tests es una apuesta poco recomendable.

Otitis externa recurrente. Las orejas largas, caídas y peludas favorecen la acumulación de humedad y cera, sobre todo en perros que entran a agua o monte cerrado. Limpieza semanal con producto específico, secado tras cada baño y revisión visual frecuente reducen el problema. Predisposición racial confirmada por veterinarios de campo castellanos.

Torsión gástrica. Riesgo bajo-moderado por la profundidad de pecho. Las pautas son las habituales: comida repartida en dos tomas, evitar ejercicio intenso después de comer y vigilar signos de distensión abdominal con saliveo y vómitos secos.

Entropion. Inversión del párpado que provoca roce de pestañas con la córnea. Se corrige quirúrgicamente si causa molestia o úlcera.

Tumores en edad avanzada. En línea con la mortalidad documentada en razas medianas de caza, los procesos oncológicos a partir de los diez años son la causa más frecuente de muerte. Revisiones veterinarias semestrales a partir de los ocho años mejoran la detección precoz.

La esperanza de vida ronda los 12 a 14 años. Un ejemplar bien alimentado, sin sobrepeso y con función de caza regular alcanza con frecuencia los 14 años en buena forma.

¿Cuánto cuesta un cachorro y dónde encontrarlo?

La raza es minoritaria, lo que implica oferta limitada y precios variables. En España en 2026, un cachorro con pedigrí RSCE, padres con tests de displasia leídos y socialización en casa del criador cuesta entre 800 y 1.400 €. Los criadores acreditados se concentran en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid. La Real Sociedad Canina de España mantiene el listado oficial. El Club Español del Perdiguero de Burgos coordina la selección y publica eventos de monográfica.

Una vía complementaria es contactar con cazadores federados castellanos, especialmente en provincias de Burgos, Palencia, Valladolid y Segovia. Es habitual que un criador de cazadores tenga camadas anuales sin publicidad y reserve a aficionados de la zona. La oferta en protectoras es escasa pero existe; suele ser ejemplares retirados de caza por edad o por bajo rendimiento, perfectamente válidos como compañía para una familia activa.

Comparativa con razas similares

Frente al Braco Alemán de Pelo Corto, el burgalés es más resistente a jornadas largas y más calmado en casa, pero menos versátil en agua y trabajo de pista. Frente al Pointer inglés, es más lento pero infinitamente más adaptable a monte abrupto y a jornadas duras. Frente al Sabueso Español, comparte parte del origen (probable cruce histórico con el San Huberto) pero pertenece a una función distinta: el burgalés muestra y cobra, el sabueso rastrea y persigue.

Ficha técnica del Perdiguero de Burgos

BloqueDatoValor
IdentificaciónNombre canónicoPerdiguero de Burgos
OrigenEspaña (Burgos, Castilla y León)
Reconocimiento FCI11 de diciembre de 1954
Estándar FCIN°90
Grupo FCI7 (Perros de muestra)
Sección FCI1 (Tipo continental, braco)
FísicoPeso25-30 kg (ambos sexos)
Altura machos62-67 cm
Altura hembras59-64 cm
PelajeCorto, denso, suave
Color obligatorioBlanco con manchas de hígado
SaludEsperanza de vida12-14 años
Displasia de caderaPrevalencia moderada
Otitis externaFrecuente, ligada a orejas caídas
Torsión gástricaRiesgo bajo-moderado
CarácterEnergíaAlta
AdiestrabilidadAlta
LadridoBajo
Reactividad con desconocidosSociable, no guardián
Convivencia con niñosBuena
Convivencia con otros perrosBuena con socialización
Estilo de vidaEjercicio diario90-120 minutos
Apta para pisoNo recomendable
Tolerancia al calorMedia-alta (clima meseta)
Tolerancia al fríoAlta
Cepillado1 vez por semana
Mercado EspañaPrecio cachorro 2026800-1.400 €
DisponibilidadEscasa fuera de Castilla
Gasto anual estimado900-1.300 €

¿Es el Perdiguero de Burgos para ti?

Es una elección sólida si cazas menor en monte mediterráneo, si practicas deporte canino al aire libre con regularidad o si vives en casa con jardín y dispones de campo cercano. Como perro de familia activa, funciona muy bien: paciente, equilibrado, sin tendencias guardianas excesivas, fácil de educar. No encaja en piso pequeño con paseos cortos ni con dueños ausentes muchas horas. Antes de comprar conviene visitar al criador, ver a los progenitores en acción de campo si es posible y comprobar la documentación de salud.

Preguntas frecuentes

¿El Perdiguero de Burgos es raza potencialmente peligrosa? No. No figura en el listado del Real Decreto 287/2002 ni en regulaciones autonómicas que añaden razas. Como todo perro en España, requiere seguro de responsabilidad civil obligatorio desde la entrada en vigor de la Ley 7/2023 de protección animal.

¿Sirve para cazar perdiz, codorniz y becada? Sí, es la función para la que se seleccionó. Muestra firme, cobro suave de boca y resistencia para jornadas de monte abruptas. En becada en monte cerrado funciona bien gracias a su ritmo pausado, que evita levantar la pieza sin tiempo de tiro. En perdiz roja en barranco castellano y en codorniz en rastrojo extremeño es la raza tradicional por excelencia.

¿Cuántos cachorros hay en España al año? Pocos. El club especializado y la RSCE inscriben entre 200 y 400 cachorros anuales, repartidos en una decena de criadores principales. La oferta es muy inferior a la demanda en años punta, lo que explica precios al alza y listas de espera de seis a doce meses en algunos criadores.

¿Tiene problemas con niños o con otros perros? Generalmente no. Es paciente, tolerante y sociable. Con perros del mismo sexo no castrados puede haber tensión inicial, resoluble con introducción adecuada. Con niños es una de las razas más fiables, siempre dentro de la supervisión estándar que cualquier perro grande exige.

¿Cuánto vive? 12-14 años de esperanza media documentada. La raza disfruta de una salud relativamente buena gracias a la base genética reducida pero seleccionada de la recuperación.

¿Puedo tenerlo si no cazo? Sí, con la condición de que sustituyas la caza por actividad equivalente: senderismo intenso, mantrailing, nosework, agility, bicicleta de montaña con perro. Sin esa carga física y mental, el animal sufre y aparecen comportamientos no deseados. La raza no funciona como perro de salón con paseo de manzana.

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Bibliografía

  • Fédération Cynologique Internationale, FCI-Standard N°90 / Perdiguero de Burgos, Grupo 7, Sección 1.
  • Real Sociedad Canina de España (RSCE), estándar oficial Perdiguero de Burgos.
  • Club Español del Perdiguero de Burgos, documentación de cría y monográficas.
  • Boletín Oficial del Estado, Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales.
  • Sociedad Española de Cirugía y Anestesia Veterinaria (SECAIV), protocolos de lectura de displasia.
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