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Jorge Javier Vázquez y sus galgos rescatados: el rostro mediático de una causa pendiente

Lima, Romeo, Travis, Bart y Luna: los cinco perros rescatados de Jorge Javier Vázquez y por qué su caso visibiliza el problema del abandono de galgos en España al final de la temporada de caza.

Retrato de Jorge Javier Vázquez
Foto: Ignacio Inglaterra (youtube) · CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons.

En casa de Jorge Javier Vázquez viven cinco perros y un burro. Cuatro de los perros son galgos rescatadosLima, Romeo, Travis y Bart—, una es una mestiza llamada Luna que apareció abandonada y a la que uno de los galgos prácticamente trajo a casa, y el burro se llama Fortunato. Detrás de esa fauna doméstica peculiar hay algo más serio: un problema nacional de abandono masivo de perros de caza que la legislación española aún no termina de resolver, y un presentador que lleva años poniéndole cara pública.

Quién es quién en el hogar canino

El presentador, escritor y actor catalán (Badalona, 1970) es uno de los rostros más reconocibles de la televisión española. Su perfil mediático —Sálvame, Sábado Deluxe, Gran Hermano VIP, teatro, columnas, libros— convive con un activismo animal sostenido. La nómina de perros:

  • Lima, galga rescatada. Una de las más mediáticas.
  • Romeo, galgo macho.
  • Travis, galgo macho.
  • Bart, galgo macho.
  • Luna, mestiza. Llegó al hogar después de que uno de los propios galgos del presentador la encontrara abandonada durante un paseo. Vázquez decidió quedarse con ella.

Además, comparte hogar con Fortunato, un burro adoptado. El "zoo" es completo, sí, pero coherente: todos los animales tienen una historia previa difícil y todos llegaron por la vía del rescate.

Por qué los galgos son una causa especial

Para entender por qué la elección de Vázquez tiene peso simbólico, hay que entender el problema. España es, según numerosas asociaciones nacionales e internacionales, uno de los países con mayor abandono de perros de caza del mundo, y muy especialmente de galgos.

El patrón básico es éste:

  1. La temporada de caza con galgo en España dura entre octubre y febrero.
  2. Al finalizar la temporada, miles de galgos que ya no son útiles para sus dueños son abandonados, sacrificados o entregados a protectoras en condiciones muy duras.
  3. Las cifras varían según la fuente, pero las estimaciones de asociaciones del sector hablan de decenas de miles de galgos abandonados cada temporada.
  4. Las protectoras especializadas (Scooby, Galgos del Sur, 112 Carlota Galgos, SOS Galgos, Galgos en Familia y muchas otras) hacen un trabajo desproporcionado al tamaño de sus recursos.

El galgo, además, es una raza que se adapta sorprendentemente bien a la vida en piso: necesita ejercicio intenso pero corto, es muy tranquilo en casa, no suele ladrar y tiende a vincularse profundamente a su familia adoptiva. Las protectoras llevan años intentando romper el prejuicio de que un galgo "necesita campo".

El asunto legal: la Ley de Bienestar Animal y los perros de caza

En 2023 se aprobó en España la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, una normativa esperada durante años. Sin embargo, en su redacción final se excluyeron expresamente los perros de caza, lo que dejó a galgos, podencos y otras razas asociadas a esa actividad fuera de buena parte de las protecciones que la ley garantiza al resto.

Esa exclusión fue uno de los puntos más polémicos de la tramitación parlamentaria y el motivo central de la decepción de buena parte del movimiento animalista. Es ahí donde personas como Jorge Javier Vázquez tienen una función específica: visibilizar, recordar y mantener viva la conversación pública. No legisla, pero ayuda a que el tema no se entierre.

La función del altavoz mediático

Vázquez no presume de sus perros como complemento de imagen. Los muestra con frecuencia en redes, los lleva al campo, los nombra en entrevistas, y aprovecha cualquier ocasión razonable para recordar que vienen de rescate, no de criador. Esa exposición tiene varios efectos medibles:

  • Visibilidad para la raza. Cada vez que un galgo de Vázquez sale en pantalla, alguien que nunca había considerado adoptar uno se lo plantea.
  • Visibilidad para la causa. Las protectoras de galgos suelen ver picos de consultas tras intervenciones públicas suyas.
  • Normalización del galgo urbano. Fotos de Lima paseando por Madrid valen más que cualquier folleto: rompen el mito de "el galgo necesita campo abierto".

Cómo adoptar un galgo si esto te ha tentado

Si te has identificado con lo anterior y quieres dar un paso real, algunas indicaciones prácticas:

  • Contacta con una protectora especializada, no con un criador. Hay muchas en España; el directorio de la Federación Galgos en Acción o el de Scooby son buenas puertas de entrada.
  • Espera periodo de adaptación largo. Un galgo procedente de un cuartel cinegético puede llegar muy asustado, con miedo a escaleras, ruidos o personas. Suele tardar varios meses en sentirse seguro.
  • Pensión y desplazamientos. Los galgos rescatados a menudo necesitan vacunas, tratamientos para leishmaniosis y desparasitación intensiva durante las primeras semanas. Cuenta con un presupuesto inicial de entre 200 y 500 € en veterinario.
  • Correa larga al principio. Tienen un instinto de persecución muy desarrollado. Hasta que confíes en su llamada (cosa que puede no llegar nunca completamente), correa siempre.
  • Compañía. El galgo es un perro gregario. Si tu vida es muy solitaria, mejor adoptar dos: las protectoras a menudo ofrecen "adopciones en pareja" precisamente por esto.

En resumen

Lima, Romeo, Travis, Bart y Luna no son una colección. Son cinco perros que terminaron en casa de Jorge Javier Vázquez porque alguien decidió, a tiempo, que no merecían terminar en una cuneta o en un sacrificio masivo. Y porque alguien con presencia mediática constante decidió que mostrar a esos perros no era anecdótico, era político. En un país donde los galgos siguen fuera de la principal ley que debería protegerlos, esa decisión sigue siendo necesaria.


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