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Terral, el labrador chocolate de Pablo Alborán: el perro que decide qué canciones funcionan

Terral, el labrador retriever chocolate de Pablo Alborán, es el primer oyente de cada canción del malagueño. Historia, raza, anécdotas y por qué un labrador encaja con un músico.

Retrato de Pablo Alborán
Foto: Junta de Andalucía · CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons.

Hay productores musicales que cobran sueldos de seis cifras por decidir qué canciones lanza una estrella y cuáles se quedan en el cajón. Pablo Alborán tiene su propio filtro de calidad, y no le cobra nada: se llama Terral, mide poco más de medio metro a la cruz y come pienso. Es un labrador retriever de color chocolate que lleva con él desde 2016 y que, según el propio cantautor, es el primero en escuchar cada canción nueva. Si le gusta, se queda quieto mirando con la cola en marcha. Si no, se va de la habitación.

Quién es Terral y por qué se llama así

Terral comparte nombre con uno de los álbumes más exitosos de Pablo Alborán, Terral (2014). El malagueño presentó al cachorro en redes en 2016, y desde entonces se ha convertido en una presencia habitual en su Instagram, sus paseos y sus apariciones públicas más relajadas. No es solo un acompañante: Alborán lo describe con frecuencia como su mejor amigo y su confidente musical.

La elección del nombre tiene sentido geográfico y emocional. El "terral" es, en el sur de España, ese viento cálido y seco que sopla desde tierra adentro hacia el mar, típico del verano malagueño. Llamarlo así es una declaración bastante explícita: el perro pertenece a su mundo, a su tierra y a su discografía.

La raza: labrador retriever chocolate

El labrador retriever es, año tras año, una de las razas más populares del mundo. Pertenece al grupo 8 de la FCI (perros cobradores, levantadores y de agua), y existen tres variedades de color reconocidas: negro, amarillo y chocolate (también llamado marrón o hígado). Las tres variedades comparten estándar, pero tienen pequeñas particularidades:

  • Color: el chocolate procede de una combinación de genes recesivos. Antes era menos frecuente, pero su popularidad ha crecido enormemente en las últimas décadas.
  • Carácter: el labrador es famoso por su temperamento equilibrado, sociable, paciente y con una inclinación natural al juego. Es de las razas que mejor se llevan con niños y con otros perros.
  • Energía: aunque es tranquilo en casa, necesita ejercicio diario abundante. Un labrador aburrido es un labrador que mastica zapatos, sofás y, ocasionalmente, marcos de puertas.
  • Salud: tiende a la displasia de cadera y codo (frecuente en razas grandes) y, en la variedad chocolate, estudios recientes han documentado una esperanza de vida ligeramente inferior a la de las otras variedades, así como mayor predisposición a problemas de piel y oídos. Conviene tenerlo en cuenta antes de elegir esta variante.

Por qué un labrador encaja con un cantautor

No es casualidad que muchos artistas con vidas profesionales muy intensas terminen eligiendo razas como el labrador, el golden retriever o el cocker spaniel. Son perros estables, adaptables y que se ajustan bien tanto a la rutina de un hogar como a las semanas de viaje. Para alguien como Pablo Alborán, que combina estudio, giras y promoción, contar con un perro de carácter previsible y necesidades claras es una ventaja considerable.

Además, los labradores tienen una capacidad muy concreta: leen el estado de ánimo de la persona con la que conviven. No es magia ni telepatía; es socialización extrema acumulada durante generaciones. Por eso muchos labradores se emplean como perros de asistencia emocional o como perros guía. Que Terral note si Alborán está pegado a su guitarra o agotado tras un concierto encaja perfectamente en el patrón.

La anécdota del "test Terral"

La parte más conocida de la relación entre Pablo Alborán y su perro es la que el propio artista ha contado en entrevistas y redes: cuando termina una maqueta, se la pone a Terral antes que a nadie. Si el perro se queda mirándolo fijamente y mueve la cola, eso es señal de que la canción tiene algo. Si se aburre y se va, hay trabajo por hacer.

Tomarlo al pie de la letra sería un poco temerario (un labrador chocolate no es un A&R), pero en el fondo describe algo que los músicos conocen muy bien: cuando una canción funciona de verdad, transmite algo incluso a quien no entiende la letra. Y si esa primera reacción no aparece, suele ser mala señal. Terral es, en ese sentido, el detector de emociones más honesto que un artista puede tener cerca.

Hay otra anécdota que Alborán hizo viral en TikTok: la del día en que él mismo se puso a ladrar para defender a Terral, porque el perro casi no ladraba nunca y otros animales se le acercaban con malas formas. Es el tipo de gesto que dice más del dueño que del perro.

Lecciones para quien piensa en un labrador

Si la historia de Terral te ha tentado a sumar un labrador a tu vida, conviene tener presente lo siguiente:

  • No es un perro de piso pequeño sin paseos. Necesita movimiento, espacio mental y compañía. Un labrador solo muchas horas al día sufre.
  • Tienden a la obesidad. Su capacidad de comer es proverbial. Hay que controlar las raciones con disciplina.
  • El pelo se cae todo el año. Aspirador y cepillado son parte del trato.
  • Madura tarde. Un labrador es prácticamente un cachorro durante sus primeros 2-3 años. Paciencia.

En resumen

Terral no canta, no toca el piano y, hasta donde se sabe, no afina. Pero lleva una década escuchando todo lo que Pablo Alborán escribe antes que ningún otro ser humano, y al malagueño le funciona. Hay productores que han firmado contratos millonarios para hacer mucho menos.


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